lunes, 9 de enero de 2006

SOPAS DE AJO Nº1

El Sopas de Ajo fué el primer proyecto editorial más o menos serio (JAJEJIJOJU) en el que me vi involucrado. Descontando los fanzinillos autoeditados en fotocopias de LAS AVENTURAS DEL HOMBRE MOSCA.
Pero para hablar del SOPAS hay que hablar necesariamente de la revista vallecana A LA CALLE. Que fué donde conocí a Pelorroto, amigo, compañero y socio en el Sopas de Ajo y posteriormente en el Cretino.
A LA CALLE era un fanzine de comics que editaba un grupillo de personas desde el centro cultural popular PABLO NERUDA. Su temática giraba alrededor de la denuncia social, el comic de autor y alguna que otra historietilla de humor.
A Pelorroto y a mi nos pedía el cuerpo otra cosa, un comic más dinámico y con una tendencia más humorística. Y con esa intención surgió el SOPAS DE AJO, con formato apaisado para dar preponderancia a las tiras cómicas, directas al gag.
Al proyecto se nos unió Javi Gudiña, encargado de la parte técnica y de dejarnos usar la oficina de EL QUINIELISTA, donde pasabamos el domingo maquetando mientras le dabamos vueltas al número entre risas y chorradas de todo tipo. Los tres formamos LA VENA TRIBAL, editorial que además de sacar el SOPAS, tenía como objetivo publicar albumes a los autores que lo merecieran y no encontrasen el reconocimiento de los circuitos comerciales. Y así lo hicimos, sacando el primer albúm de ROGER: "26 puntos para destruir españa"
Nos pusimos en contacto con todos los dibujantes que conociamos (al loro, a través de carta). Hicimos una maqueta y nos recorrimos tropecientos bares de vallekas, lavapies, malasaña y otros lares, buscando financiación y en el otoño de 1996 sacamos a la calle el número 1 del SOPAS de AJO, con la portada que podeis ver ahí arriba y que no dejó indiferente a casi nadie.

EL nombre del Fanzine: "Sopas de Ajo", surgió de una manera muy curiosa. Tanto Pelorroto como yo escribimos una lista con opciones de nombres y éste fué el único en el que coincidimos ambos sin previo acuerdo.
La Portada es el mejor ejemplo que se me ocurre de llevar una idea a cabo. Queríamos una portada que llamase la atención y que fuera cañera. No tardamos mucho en llegar a la idea de poner una par de picoletos comiendose los morros, pero el asunto era cómo hacerlo.
Evidentemente una foto sería mucho más impactante que un dibujo, por muy bien que quedase.
Así que nos liamos la manta a la cabeza: Alquilariamos unos trajes de guardia civil y nos echariamos la foto dándonos el beso. Y así lo hicimos.
Yo me dejé crecer la barba durante todo el verano para intentar no ser reconocido.
Lanzamos todo un carrete, de 36 fotos, con diferentes besos y poses absurdas y de ahí surgió esa. El carrete es totalmente antológico (algún día tendremos que hacer algo con ellas).

En el primer número colaboraron Davín, Absinto, Luan Mart, Koko, Jeremias, J.kalvellido, ATA, Roger, Luis Pozo, Pablito, Beltza, y fué todo un éxito. En pocos meses agotamos la tirada de 1000 ejemplares.
La portada fué todo otro éxito por su parte. Al poco tiempo los picoletos besucones aparecieron en unas invitaciones de una rave. Poco despues, sin previo aviso, el fanzine vascoparlante NAPARTHEID, nos fusiló, literalmente, la portada. Quitaron el fondo de margaritas y para adentro, sin una reseña, ni un comentario, ni una mención ni un nada. Solo una llamada casi un año despues pidiendo disculpas por la desfachatez.

La verdad es que salió un número muy majo, con unos chistecillos muy graciosos y detallitos memorables como "Las fichas coleccionables del AMIGO FELIX" y otras cosas.

Mucho humor y mucha mala leche, y solo era el principio.

7 comentarios:

Fum dijo...

Jajaja... así que érais vosotros. ¿Y por dónde distribuíais, por esos bares? ¿No os ponen caras los dueños?

javierre dijo...

Lo cierto es que no lo hicimos público. Solo se lo comentamos a los colegas, a la familia y a quien preguntase (osea mogollón de peña), pero ya han pasado 10 años y es tiempo suficiente para salir del armario. Ahora que los dos hemos formados sendas familias.
En los bares se lo tomaron de puta madre. Algunos hasta colgaron la portada entre la decoración, como el AL LAB ORATORIO, cosa que nos jodió un poco porque la arrancaron de un tebeo, pero la habían pagado.
En otros sitios, los de ambiente, nos dijeron que jugabamos al despiste, porque parecia una revista gay y luego solo era un comic de chistes.
Pero en definitiva, buena acogida.

Anónimo dijo...

Diantres! ¿Dónde alquilasteis los trajes di picoletos? madremía que peligro puede tener eso en malas manos...

Nitro.

javierre dijo...

Los alquilan en cascorro (o los alquilaban), en esas tiendas de parafernalia militar que da miedo pasar.
De hecho, para evitar lo que comentas, se negaron a alquilar los uniformes completos, y solo nos dejaron los tricornios y las casacas. de pantalones llevabamos unos vaqueros. Además, creo que eran uniformes desfasados, aunque es cierto que si te para un tio vestido así en la carretera, no te vas a detener a pensar si el uniforme que lleva está desfasado o no.

Mauro dijo...

Recuerdo lo del Alaboratorio y lo del Napartheid. ¿Cómo fue lo de la llamada? ¿No les dijisteis vosotros nada antes? En aquella época solían ir a todos los salones...

javierre dijo...

La llamada fué muy cordial. Creo que me llamó un tal Iñaki, y al menos se molestó en mover los hilos suficientes como para conseguir mi teléfono.
El tio pidió disculpas, reconoció que las cosas no se hacían así (sin permiso, sin avisar, sin reseñas)y prometió que harían una reseña sobre la autoría de la portada en el número siguiente y que nos enviaría un ejemplar (creo que el ejemplar sí que lo envió).
El asunto no fué a mayores, Mauro. Ya sabes que tanto Pelorroto como yo somos bastante sosegados.
Lo gracioso fué ver, en la película "Año Mariano", de Karra Elejalde, la portada del Napartheid con nuestros caretos en la secuencia en que al Mariano le meten en el calabozo.
La verdad es que al final uno siente cierto orgullo de que le copien. Algo significará.

pelorroto dijo...

Lo de maquetar en el quinielista era muy divertido, porque javi gudiña, que solía tener cierre los domingos, se tenía que tragar el carrusel deportivo para ir anotando resultados e improvisar opniones sobre fichajes y cosas así mientras maquetaba el sopas.Nosotros, claro, también nos lo tragábamos.
El quinielista estaba en uno de esos edificios de oficinas al que nunca accedes por la entrada si no por el garaje, donde de camino te encontrabas con la máquina de bebidas. Luego, al tratarse de una empresa seria y en condiciones, de esas de horarios flexibles y tal, disponíamos de reveladora, por lo que sacábamos los fotolitos allí mismo, con ese olor a revelado.
Una vez gudiña hizo una reseña para el quinielista sobre futbol jamaicano, a los que llamó "los reage boys" Menudo figura!